La geofísica mide propiedades del subsuelo desde la superficie, sin necesidad de excavar. Lo que registra no es el mineral sino los contrastes entre materiales, y esos contrastes, leídos junto con la geología del área, sirven para decidir dónde perforar o para conocer qué hay debajo de un talud o de una vía.
Los métodos y lo que mide cada uno
Cada método responde a una propiedad distinta del subsuelo, y la elección depende de la pregunta que se quiere resolver:

- Tomografía de resistividad eléctrica: distingue la roca sana de la fracturada, las zonas con agua, las arcillas y algunas fallas.
- Polarización inducida: responde a los sulfuros diseminados, por lo que se aplica en oro asociado a sulfuros y en polimetálicos.
- Magnetometría: mide las variaciones del campo magnético que producen minerales como la magnetita, y sirve para trazar contactos, fallas y zonas de alteración.
- Sísmica de refracción: estima el espesor del suelo que cubre la roca sana.
- Georradar: ofrece alto detalle a poca profundidad.

En exploración, orientar los sondeos
La perforación es la etapa más costosa de la exploración y la única que confirma qué hay en el subsuelo. La geofísica la orienta, porque permite ubicar los sondeos sobre las anomalías que justifican probarse. Una anomalía, sin embargo, no equivale a un yacimiento, ya que puede deberse a grafito, a arcilla o a agua, y por eso cada resultado se interpreta con la cartografía geológica y con el muestreo.
En geotecnia, taludes, cavidades y agua
La sísmica y la resistividad indican a qué profundidad está la roca firme, un dato que entra al análisis de estabilidad de taludes y botaderos. El georradar y la resistividad también pueden detectar cavidades y labores antiguas que no quedaron registradas, algo que conviene conocer antes de operar o construir sobre ellas.
De la campaña al informe de interpretación
Partimos del objetivo de la campaña, que puede ser explorar o caracterizar un terreno para diseño, y con eso definimos el método y las líneas de medición. La toma de datos la hace un equipo aliado, y nosotros entregamos los datos, las secciones, los mapas de anomalías y un informe que integra la geología. Como también hacemos sondeos, el mismo equipo diseña e interpreta la campaña.








